Francisco Luzón

La RSE en el corazón de la empresa

Director para América Latina del Grupo Santander

No se salva nadie solo, sino que somos todos juntos los que llevaremos cada vez más a colocar la Responsabilidad Social en el centro de la empresa. 

Es un enorme placer y satisfacción recibir el Premio Latinoamericano a la Responsabilidad de Empresas en nombre del Banco Santander, porque sabemos lo que significa. Creo que las palabras del Padre Jean-Yves Calvez han resaltado perfectamente el espíritu de lo que significa este premio que se da a las empresas comprometidas con la Responsabilidad Social Empresaria (RSE). Me ha gustado mucho lo que ha mencionado acerca de su visión sobre la RSE, que yo comparto.
Hace unos años esto era algo así como una excusa, había que hacer algunas cosas porque sino no había forma de llegar al cielo. Era como limpiar los pecados de una empresa que gana dinero y nada más, y esto era muy marginal, colateral, o no estaba efectivamente en el corazón de las empresas.
A fines de los 90' y principios de los 2000, acompañando el proceso de internacionalización del banco, se fue claramente percibiendo que esta responsabilidad trascendía lo accidental, y efectivamente se iba convirtiendo poco a poco en el centro de nuestras prioridades y preocupaciones.
El propio tamaño del banco y su dimensión en países y actividades, le fue llevando a asumir que no podía ser una actividad marginal sino que debía estar en el corazón, y yo me animo a decir que inclusive más allá. Porque si en el Consejo de Administración y la Alta Dirección General de un grupo como el nuestro, que tiene ya prácticamente 170.000 personas, de las cuales casi 100.000 son de América Latina, si no se filtra en la propia organización este sentido de valor y compromiso con la sociedad, luego es muy difícil hacerlo.
Estas iniciativas surgen desde la conciencia interna de todos sus empleados, mismo desde el lema "Santander eres tú" que trata de aproximar a sus empleados no solamente a la idea de equipo sino también a la corresponsabilidad con elementos de desarrollo social y de solidaridad. En un mundo global esta actividad va a ocupar el centro, y va a ser necesario que el centro lleve la sangre a toda la organización, y con ella la importancia de todo este tipo de actividades.
Si no, es muy difícil concebir hoy el mundo, donde todos dependemos de todos, con la conciencia de que aquí no se salva nadie solo, sino que somos todos juntos los que llevaremos cada vez más a colocar la Responsabilidad Social en el centro de la empresa.
Lógicamente hemos concentrado nuestra responsabilidad social en una serie de actividades, dejando libres un tiempo y espacio para que cada país focalice la idea en la actividad que entienda que es más interesante.
No sé lo que significa la figura que está en la estatuilla del premio que recibimos, pero me imagino que lo que quiere decir es algo así como que efectivamente no se vuela en este mundo si no es con alas, y yo creo que las alas las dan no solamente los números sino lo que efectivamente está detrás de ellos, que es el espíritu y es el alma.

Palabras al recibir el Premio Latinoamericano a la Responsabilidad de Empresas el 6 de noviembre de 2009 en Ciudad Grupo Santander (Boadilla del Monte, Madrid).

 

Luzón con Calvez en 2009